¿Por qué decir “quería”, si aún te quiero?
¿Por qué mostrar fingida indiferencia
si cuento los segundos de tu ausencia?
¿Cómo vivir sin ti, si por ti muero?
Podrá la mente al corazón maltrecho.
Te apartaré de mí. ¡No mas desdoro!,
porque el honor de un hombre es su tesoro,
aunque al hacerlo se me parta el pecho.
¿Cómo iba a imaginar traición tan dura?
¿Cómo iba a imaginar que eras malvada?
Por ti perdí, mujer, juicio y mesura.
Mientras buscaba yo rima apropiada
para glosar con tino tu figura
te ligaste un cubano, condenada.